Don’t Bother to Knock, una de las películas menos conocidas de Marilyn Monroe

 Don’t Bother to Knock (1952) es una de las películas menos conocidas de Marilyn Monroe, es un drama psicológico dirigido por el cineasta británico Roy Ward Baker y escrito por Daniel Taradash, basado en la novela de Charlotte Armstrong. La película está protagonizada por Richard Widmark y Marilyn Monroe, con las actuaciones de Anne Bancroft, Elisha Cook Jr. y Donna Corcoran. Para Anne Bancroft, este fue su debut cinematográfico, dando inicio a una destacada carrera que más adelante la llevaría a ganar un Premio de la Academia. Roy Ward Baker, conocido por su estilo visual preciso y su habilidad para dirigir personajes complejos, impregnó la película de una atmósfera de tensión y claustrofobia, aprovechando magistralmente el espacio cerrado del hotel. Por su parte, Daniel Taradash, quien años después ganaría un Óscar por De aquí a la eternidad, escribió un guion incisivo e inquietante que combina profundidad psicológica con matices de cine negro. Juntos, Baker y Taradash lograron una obra que, aunque modesta en escala, se mantiene como uno de los ejemplos más interesantes del thriller psicológico de la posguerra.

En Don’t Bother to Knock (1952), un piloto llamado Jed se hospeda en el hotel donde trabaja su exnovia, con la intención de reconquistarla. Al mismo tiempo, una joven llamada Nell, recién salida de un hospital psiquiátrico, comienza a trabajar en el mismo hotel como niñera. Tras ser rechazada por su exnovia, Jed nota a Nell desde la ventana y decide conocerla, sin imaginar que la joven atraviesa un frágil equilibrio mental. A medida que avanza la trama, Nell empieza a mostrar signos de inestabilidad y sus acciones desencadenan una serie de situaciones inquietantes para quienes la rodean. La película, dirigida por Roy Ward Baker y basada en la novela Mischief de Charlotte Armstrong, combina el drama psicológico con el suspense en una historia contenida y tensa. A pesar de su modesto presupuesto, logra mantener al espectador en vilo gracias a su atmósfera claustrofóbica y al sólido trabajo del reparto. Destacan las interpretaciones de Richard Widmark como Jed y Anne Bancroft, en su debut cinematográfico, como la exnovia del protagonista. Aunque no es una de las mejores películas de la filmografía de Marilyn Monroe, su interpretación de Nell demuestra una versatilidad poco reconocida y ofrece una de sus actuaciones más inusuales e intensas.

En cuanto a la actuación de Marilyn, su interpretación en Don’t Bother to Knock es una de las más inusuales de su filmografía. Acostumbrada a interpretar personajes dulces y encantadores, aquí Marilyn se enfrenta al reto de dar vida a una joven con problemas mentales. Aun así, su característica dulzura sigue presente, y Nell muestra momentos de ternura cuando está tranquila. Esta película es la segunda en la que Marilyn tiene un papel principal, tras Ladies of the Chorus, y habían pasado varios años desde su debut. Durante ese tiempo, Marilyn había mejorado notablemente como actriz. Interpretar a Nell, una joven con inestabilidad mental, era un desafío considerable, especialmente teniendo en cuenta que todavía era relativamente novata y no había abordado personajes similares anteriormente. Su actuación es una de las mejores de Marilyn antes de que comenzara a estudiar en el Actors Studio y, en general, se encuentra entre las más sólidas de toda su filmografía. Con Nell, Marilyn debe mostrar cambios emocionales drásticos, así como gestos y expresiones exageradas. Logra transmitirlo de manera convincente y creíble, aunque, en mi opinión, el personaje podría haber sido aún más extremo. Aun así, considerando la experiencia de Marilyn en ese momento, su interpretación es notable y demuestra el enorme potencial que ya mostraba como actriz.


Marilyn inicialmente estaba aterrada por este papel, ya que nunca había interpretado algo similar antes. Sin embargo, según los testimonios, sabía claramente lo que estaba haciendo, y sus compañeros de rodaje quedaron muy sorprendidos por su actuación. Como curiosidad, cuando Marilyn fue internada por error en el centro psiquiátrico Payne Whitney en 1961, intentó romper una ventana para escapar, recordando una escena que había hecho en Don’t Bother to Knock.

Sokuras y Zanuck consideraban que era el momento adecuado para que Marilyn tuviera un gran papel, por lo que le ofrecieron Don’t Bother to Knock. Zanuck quedó muy impresionado con su desempeño. A menudo se ha hablado de que Fox encasilló a Marilyn en papeles cómicos, pero esto requiere varios matices. Tras muchos papeles secundarios, Fox le ofreció sus primeros papeles principales, y eran dramáticos: Nell en Don’t Bother to Knock y Rose en Niágara. Después del enorme éxito de Gentlemen Prefer Blondes, es cierto que Fox comenzó a encasillarla más en comedias, aunque no siempre. Por ejemplo, en River of No Return, Kay, el personaje de Marilyn, tiene un papel muy dramático, y en There’s No Business Like Show Business, aunque sea un musical, Victoria es un personaje bastante serio con varias actuaciones dramáticas. Además, esta situación no duró mucho, ya que Marilyn pronto fundó Marilyn Monroe Productions, lo que le permitió tener un mayor control sobre sus papeles y elegir proyectos más variados.


En cuanto a la película en general, es una buena producción que explora un tema poco habitual en el cine de la época y lo hace de manera bastante efectiva. La tensión se mantiene constante y las actuaciones son destacables. La película es corta, por lo que no se hace larga, aunque el presupuesto no era muy elevado, lo que hace que la trama se desarrolle casi exclusivamente en el hotel, especialmente en una sola habitación. La considero una película buena y poco conocida dentro de la filmografía de Marilyn. No es una de sus mejores películas, pero en general resulta satisfactoria. Si te gustan los thrillers psicológicos, es muy recomendable y una visión obligatoria para cualquier persona interesada en Marilyn, ya que su actuación es excelente.

Referencias

Spoto, Donald (1993). Marilyn Monroe: The Biography. pp. 196-200.

Leaming, Barbara (1998). Marilyn Monroe: A Biography. pp. 38-40.

Spoto, Donald (1993). Marilyn Monroe: The Biography. pp. 461-463.

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