Marilyn Monroe empezó haciendo dramas
Marilyn es conocida principalmente por la comedia, y no es difícil entender por qué: sus mayores éxitos comerciales y la imagen pública que perdura —Some Like It Hot (Con faldas y a lo loco), Gentlemen Prefer Blondes, The Seven Year Itch y How to Marry a Millionaire— la fijaron como reina del gag, el glamour y la ironía. Pero, como hemos explicado en otros artículos, la realidad de su carrera es mucho más compleja: Marilyn fue una actriz versátil que trabajó con éxito en comedia, drama y musical, y su filmografía abarca una notable variedad de géneros. Aun así, por la fuerza de sus éxitos cómicos, mucha gente la recuerda y la reduce a ese registro. Ese encasillamiento, sin embargo, no explica un dato fundamental: Marilyn no empezó haciendo comedias.
Al comparar casos modernos, se suele recordar a actores cómicos que también triunfaron en drama —por ejemplo Jim Carrey—, pero la situación de Marilyn es distinta. Carrey saltó a la fama por la comedia y luego exploró el drama; Marilyn, en cambio, construyó su carrera inicial en registros más dramáticos y sólo después, y de forma progresiva, llegó a dominar la comedia. Es importante subrayar esa diferencia para entender mejor su trayectoria artística.
Sus primeros pasos en el cine son el primer indicador. Scudda Hoo! Scudda Hay! fue la primera película que Marilyn rodó (aunque no la primera en estrenarse): en ella aparece como Betty, primero en una escena en una iglesia donde le dice “Hi” a la protagonista, y más tarde al fondo, sentada en una canoa. Marilyn había rodado más material y tenía mayor tiempo en pantalla, pero gran parte de su participación fue eliminada en el montaje final. En cualquier caso, su presencia es mínima y se acerca más a la de un extra que a una actuación plenamente desarrollada; la película en sí oscila entre el drama y la comedia dramática, pero ese papel no permite todavía evaluar su rango interpretativo.
La primera película de Marilyn en estrenarse fue Dangerous Years. El film es un drama juvenil, pero la interpretación de Marilyn como Evie muestra ya rasgos que resultarían característicos: gestos, miradas pícaras y un tono juguetón que introduce un matiz cómico dentro de un contexto dramático. En ese momento aún no es la comediante consagrada; su intervención en Dangerous Years es más bien una mezcla que anticipa tanto su sensualidad como su instinto para el humor.
Su primer gran papel protagonista llegó con Ladies of the Chorus, donde interpreta a Peggy Martin. Es un drama romántico con elementos musicales: aquí Marilyn realiza una actuación bastante completa, con predominio de lo dramático y lo musical y un mínimo de comedia y de acción. Es importante recalcar que su primera experiencia como protagonista la sitúa claramente en el terreno del drama, aunque se trate de un drama ligero y amable.
En los años siguientes tuvo papeles secundarios variados que consolidaron esa idea de intérprete capaz de tantear géneros. En Love Happy tuvo una aparición secundaria cómica en una escena mítica junto a Groucho Marx; en A Ticket to Tomahawk su participación fue plenamente musical. Pero las dos películas que comenzaron a darle visibilidad real fueron The Asphalt Jungle y All About Eve. The Asphalt Jungle es un noir criminal y la interpretación de Marilyn como Angela Phinlay es completamente dramática; All About Eve, por su parte, es un drama coral en el que su personaje, Claudia Caswell, introduce notas cómicas, aunque la película y el prestigio que le otorgó estén firmemente anclados en el drama. En ese sentido, los primeros pasos de su reconocimiento público llegaron a través de registros dramáticos.
Entre 1950 y 1952 Marilyn acumuló numerosas apariciones secundarias, muchas de ellas con un matiz cómico, pero también con excepciones relevantes. Clash by Night le ofrece una actuación secundaria que mezcla comedia y drama, mostrando su capacidad para alternar tonos; en O. Henry’s Full House tiene un segmento breve pero completamente dramático. Para 1952 Marilyn ya era una figura muy conocida y la Fox empezó a confiarle papeles protagonistas de mayor peso.
Los primeros papeles protagonistas que la consolidaron como estrella —Don’t Bother to Knock y Niagara— son ambos thrillers, aunque de naturalezas distintas. En Don’t Bother to Knock interpreta a Nell Forbes, un papel de tensión psicológica y fragilidad emocional; en Niagara da vida a Rose Loomis en un thriller marcado por la sexualidad, el peligro y el conflicto. En ambos casos la actuación de Marilyn es mayoritariamente dramática, y Niagara fue un éxito comercial: por primera vez el gran público veía a Marilyn como protagonista en un papel serio. Este punto es esencial, ya que su primer gran impacto masivo como actriz principal llegó desde el drama y el suspense, no desde la comedia.
Poco después, con Gentlemen Prefer Blondes y How to Marry a Millionaire, su estatus como estrella cómica se disparó. Estas películas mostraron su carisma humorístico y musical y fueron incluso más exitosas que Niagara. A partir de ahí, la percepción pública empezó a inclinarse claramente hacia la comedia, y Marilyn quedó asociada de forma casi automática a ese registro.
Esa fama no apagó sus inquietudes artísticas. Marilyn no quería que su faceta cómica eclipsara su ambición dramática, y por ello estudió en el Actors Studio y trabajó intensamente con coaches como Paula Strasberg. No se trataba de aprender a ser dramática desde cero —ya lo era—, sino de profundizar, ganar matices y reforzar su credibilidad interpretativa. Tras esta etapa, su registro dramático ganó en interioridad y complejidad emocional.
En la segunda mitad de los años cincuenta realizó algunas de sus actuaciones dramáticas más reconocidas. Bus Stop supuso un punto de inflexión en la percepción crítica de Marilyn como actriz dramática, y The Misfits consolidó definitivamente esa faceta, con un tono grave y una intensidad emocional constante. Aun así, en términos comerciales, sus comedias siguieron siendo en general más exitosas y continuaron alimentando la imagen popular que el público tenía de ella.
En resumen, las primeras películas en las que apareció Marilyn fueron mayoritariamente dramas o dramas con matices, aunque algunas de sus actuaciones iniciales incorporaran rasgos cómicos. Su primera película como protagonista, Ladies of the Chorus, es un drama; las películas que la dieron a conocer al público y a la industria (The Asphalt Jungle y All About Eve) pertenecen al ámbito dramático; y sus primeros papeles protagonistas tras alcanzar la fama (Don’t Bother to Knock y Niagara) son thrillers donde su trabajo es esencialmente dramático. Además, Niagara fue un éxito, lo que significa que la primera vez que el gran público la vio como estrella absoluta fue en una interpretación dramática.
Entender este recorrido permite desmontar la idea simplista de que Marilyn Monroe fue “solo” una actriz cómica. La comedia fue, sin duda, el terreno donde alcanzó una cima difícilmente igualable, pero su carrera demuestra que el drama estuvo presente desde el inicio y que nunca dejó de ser una parte esencial de su identidad artística. Esa dualidad —drama y comedia conviviendo en una misma actriz— es una de las claves de su permanencia y de su vigencia como figura central en la historia del cine.







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