Los estudios con los que Marilyn Monroe trabajó
Marilyn Monroe fue, ante todo, la gran estrella asociada a 20th Century Fox, pero su carrera no se reduce a ese estudio. Antes de consolidarse en Fox tuvo periodos con otros estudios y episodios “sin contrato” en los que trabajó por proyecto; durante su permanencia en Fox también existió la práctica industrial de ceder o “prestar” a las estrellas a otras productoras, y finalmente la creación de Marilyn Monroe Productions le permitió pasar de contratada a productora con capacidad real de mover proyectos fuera del circuito clásico del estudio.
Fox la contrató por primera vez en 1946 y su primer acuerdo fue modesto: 75 dólares semanales por seis meses. En esa etapa participó en Scudda Hoo! Scudda Hay! y en Dangerous Years, papeles casi de extra. Cuando Fox no la recontrató inicialmente, Marilyn sufrió el golpe, pero pronto cambió de estrategia y trabajó por proyecto; entre esos papeles sin contrato aparecieron A Ticket to Tomahawk y un pequeño papel en All About Eve, producción que, precisamente, facilitó que Fox la volviera a firmar. En su segundo contrato la cifra base subió a 500 dólares semanales y el contrato era escalonado —con aumentos que la llevaron a bandas superiores durante los años siguientes—, lo que permitió que cuando se consolidó en comedia y como protagonista sus emolumentos prácticos se acercaran a los tramos altos del contrato. Bajo esa etapa rodó numerosos títulos en los que fue secundaria —The Fireball, As Young as You Feel, Love Nest, Let’s Make It Legal, We’re Not Married!, Monkey Business y O. Henry’s Full House— y a partir de 1952, con la confianza de la dirección de Fox, comenzó a protagonizar películas clave: Don’t Bother to Knock, Niagara, Gentlemen Prefer Blondes, How to Marry a Millionaire, River of No Return, There’s No Business Like Show Business y The Seven Year Itch.
Tras la constitución de Marilyn Monroe Productions, Fox renegoció y firmó un nuevo acuerdo con Marilyn que en la bibliografía suele resumirse en paquetes equivalentes a 100.000 dólares por película dentro de un trato global, más participación en beneficios. Es importante puntualizar algo que a menudo se olvida: comparado con algunas superestrellas de la época el número “100.000” aislado puede parecer modesto, pero el verdadero valor estaba en las cláusulas de participación en la taquilla y en las condiciones de producción y aprobación que acompañaban esos contratos; ahí residía el grueso del dinero serio y el control contractual. Durante este periodo rodó Bus Stop y Let’s Make Love y comenzó el proyecto Something’s Got to Give. Los problemas de rodaje de Cleopatra provocaron la caída de Spyros Skouras, quien había sido uno de los grandes apoyos de Marilyn dentro de Fox y con quien tenía una relación muy estrecha. Skouras y Marilyn eran uña y carne, así que cuando él cayó, la nueva dirección de Fox también intentó apartar a Marilyn del proyecto. Sin embargo, Marilyn contaba con mucho apoyo tanto del público como de otros ejecutivos y agentes, por lo que la decisión no prosperó. Finalmente, Fox negoció un cuarto contrato con Marilyn por el que cobraría aún más, asegurando su permanencia y reforzando su posición dentro del estudio.
Columbia Pictures fue una de las primeras casas con las que Marilyn firmó al margen de Fox. Tras no ser recontratada en su primer paso por Fox firmó un contrato de seis meses con Columbia por una cantidad modesta (habitualmente citada en la bibliografía alrededor de 125 dólares semanales) y protagonizó Ladies of the Chorus, su primer largometraje como cabeza de cartel; Columbia decidió no renovarla, en buena medida porque la película era de serie B y tuvo escasa proyección comercial.
United Artists merece un bloque propio porque su naturaleza como entidad no era la de un “estudio clásico” con lotes y plantilla, sino la de una estructura creada por y para productores y artistas que actuaba como vehículo de financiación y distribución para proyectos independientes. Marilyn trabajó con United Artists en distintos momentos: en la etapa sin contrato apareció en Love Happy, que fue la última película de los hermanos Marx y en la que Marilyn tiene un cameo; más adelante UA fue la distribuidora de Some Like It Hot (producción de Billy Wilder con los Mirisch), y sobre todo UA distribuyó The Misfits, proyecto que surgió como impulso creativo de Marilyn junto a Arthur Miller y John Huston. The Misfits fue, en efecto, un film nacido del empuje artístico de Monroe–Miller–Huston, pero la financiación y la producción recayeron en manos de terceros —las compañías productoras como Seven Arts / Ray Stark y productores independientes asumieron el riesgo y la logística, mientras United Artists actuó esencialmente como distribuidora—; es decir, Monroe fue motor creativo y figura central, pero no puso la totalidad del dinero: el proyecto necesitó un productor y una estructura financiera externa para cuadrar presupuesto y distribución.
MGM fue otro capítulo importante en la primera fase de su carrera. Antes de asentarse con Fox, Marilyn obtuvo notoriedad gracias a su papel secundario en The Asphalt Jungle, un título que la ayudó a llamar la atención de la industria y del público y que hoy se considera decisivo en su ascenso. Más adelante, ya vinculada a Fox, los mecanismos de préstamo y cesión de estrellas permitieron que trabajara para MGM en papeles secundarios como Right Cross y Home Town Story; en ese contexto Fox seguía controlando su nómina pero podía cederla por contrato a otros estudios cuando la producción lo requería, una práctica habitual en la era del sistema de estudios.
RKO Radio Pictures fue otro estudio al que Marilyn llegó por cesión: en Clash by Night, producida por RKO y dirigida por Fritz Lang, Monroe realiza una de sus mejores apariciones como actriz secundaria, mostrando matices más sombríos y dramáticos de su registro y que contribuyó a que la industria la comenzara a mirar con otros ojos.
Warner Bros. aparece en su trayectoria como la distribuidora asociada a The Prince and the Showgirl, película protagonizada y producida por Marilyn a través de Marilyn Monroe Productions; en ese caso la relación fue de coproducción/distribución: Monroe ejerció poder de productora y Warner llevó el título a las salas.
En conjunto, la carrera de Marilyn Monroe refleja una evolución clara: de joven contratada con salario modesto dentro del rígido sistema de estudios, a estrella capaz de negociar porcentajes de beneficios, fundar su propia productora y forzar renegociaciones contractuales incluso en medio de crisis empresariales. Trabajó principalmente con Fox, pero también con Columbia, MGM, RKO, United Artists y Warner, tanto como actriz cedida como en calidad de productora independiente. Su trayectoria industrial es tan reveladora como su filmografía: no solo fue un icono en pantalla, sino también una figura que aprendió a moverse —y a imponer condiciones— dentro de una de las maquinarias más complejas del cine clásico.






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