Top de finales de las películas de Marilyn Monroe
En este artículo voy a elaborar un ranking personal de los finales de las películas principales de Marilyn Monroe, desde el que considero menos logrado hasta el que más me gusta. Es importante aclarar que se trata de una opinión completamente subjetiva: cada persona puede valorar los finales de manera diferente y tener un top distinto. Además, al hablar de los finales de las películas, habrá spoilers, algunos bastante detallados, así que si no quieres conocerlos, te recomiendo no seguir leyendo.
13 There’s No Business Like Show Business (1954)
En el final de There’s No Business Like Show Business, después de la desaparición de Tim tras un año de conflictos familiares, la madre finalmente se reconcilia con Vicky. Durante la función de clausura en el Hippodrome Theatre, Tim regresa inesperadamente, y toda la familia Donahue, junto con Vicky, suben al escenario para cantar juntos el número final. El conflicto familiar se resuelve de manera rápida y simbólica, cerrando la película con un gran número musical coral que unifica a todos los personajes.
En mi opinión, este es el peor final de una película de Marilyn Monroe. La resolución resulta bastante abrupta: Tim simplemente regresa después de un año sin ninguna explicación convincente, y su desaparición, provocada por dos peleas —una con Vicky y otra con su padre— se siente exagerada y poco creíble para justificar un año entero fuera. Además, mientras cantan en el escenario, Vicky y Tim parecen reconciliarse, pero ni siquiera tienen una conversación real sobre lo sucedido. La película en general sufre de subtramas que no se desarrollan adecuadamente, y el final, además de abrupto, resulta básico y superficial. Esto lo convierte, en mi opinión, en el peor cierre de la filmografía de Marilyn, incluso por debajo de Ladies of the Chorus, que es una película de serie B.
12 Ladies of The Chorus (1948)
En Ladies of the Chorus, el final resuelve los conflictos principales de manera clásica: Peggy Martin, la protagonista, supera los prejuicios sociales y sigue adelante con su matrimonio con Randy Carroll. La madre de Randy, Adele, intenta suavizar la situación ante sus amigos de alta sociedad diciendo que ella misma fue corista, aunque no es completamente sincera. Mientras tanto, la madre de Peggy, Mae, se reconcilia con su viejo amigo Billy Mackay, quien siempre estuvo enamorado de ella, sugiriendo un futuro feliz para ambos. La película termina con un cierre de reconciliación y aceptación familiar, dejando a todos los personajes principales en un estado de armonía y con una pequeña lección moral.
En mi opinión, este es el peor final dentro de las películas de serie B de Marilyn, pero aun así merece estar por delante de There's No Business Like Show Business. El final es básico y predecible, resolviendo los conflictos de manera sencilla y con todos los personajes felices, pero al menos no es abrupto. La resolución se muestra con suficiente diálogo y desarrollo, lo que permite que el cierre se sienta completo y comprensible, a diferencia del final de There's No Business Like Show Business, que resulta abrupto y poco convincente.
11 El príncipe y la Corista (1957)
El final de El príncipe y la corista concluye con una despedida temporal entre Elsie y el príncipe Carlos. Después de resolver los conflictos políticos y personales que atraviesan la trama, el príncipe le explica a Elsie que deberán esperar aproximadamente 18 meses antes de poder reencontrarse, y ambos se separan dejando la relación en suspenso. La escena final muestra a Elsie caminando sola, con un gesto de melancolía pero también de independencia, mientras el príncipe se aleja, dejando abierta la posibilidad de un futuro encuentro. Es un cierre agridulce y bastante distinto a los típicos finales de comedia romántica de la época, donde normalmente habría un beso o una reconciliación definitiva.
En mi opinión, este es uno de los peores finales de las películas de Marilyn. La película en general me gusta, pero el final es flojo y argumentalmente muy básico. Marilyn lo hace muy bien y el último plano es agradable, pero la despedida, aunque tiene sentido dentro del contexto de la película y su limitado desarrollo romántico, resulta bastante simple. Creo que habría sido mucho más interesante un final más absurdo o sorprendente, aunque entiendo que, al tratarse de una comedia romántica, optaran por un cierre temporal y moderado, similar al estilo de Roman Holiday.
10 Let's Make Love (1960)
El final de Let’s Make Love muestra cómo Jean‑Marc Clément revela su verdadera identidad a Amanda Dell. Tras la confesión, Amanda inicialmente duda y se siente confundida, pero finalmente ambos logran aclarar el malentendido y se reconcilian, sellando su relación con un beso en el ascensor. La escena cierra la película con un tono ligero, romántico y optimista, cumpliendo con las expectativas del género de comedia romántica musical.
Desde mi punto de vista, este final es más absurdo que el de El príncipe y la corista y por eso resulta más divertido. Es de lo mejor de la película, aunque no es particularmente brillante, considerando que la película en general es bastante floja. El chiste final se alarga demasiado y, técnicamente, Amanda estaba enamorada de Tony, pero finalmente termina besándose con Jean‑Marc sin aclarar completamente ese detalle. En general, es un final correcto, aunque con algunos defectos.
9 How to Marry a Millionaire (1953)
El final de How to Marry a Millionaire muestra cómo los romances de las tres amigas llegan a su desenlace feliz. Schatze detiene su boda con J.D. Hanley al darse cuenta de que realmente ama a Tom Brookman, con quien termina reconciliándose y casándose. Después, las tres parejas se reúnen en un restaurante modesto, donde se revela cómicamente que Tom también es millonario, provocando las sorprendidas reacciones de las mujeres. Este cierre combina la resolución romántica con un toque humorístico, típico de las comedias de la época.
En mi opinión, es un final clásico de comedia con romances felices y un guiño cómico al final, que cumple su función pero resulta relativamente flojo comparado con otros finales de las películas de Marilyn. Aunque How to Marry a Millionaire es una de mis películas favoritas de Marilyn, el cierre no alcanza la fuerza del resto de la historia, aunque sigue funcionando dentro del tono general de la película.
8 The Seven Year Itch (1955)
En The Seven Year Itch, el final muestra cómo Richard Sherman, confundido por sus fantasías y los celos imaginarios, golpea a Tom MacKenzie, el amigo de su esposa, pensando erróneamente que viene a pedirle el divorcio. Tras este incidente, Richard recupera la cordura y decide dejar atrás la tentación de la vecina. Se despide de ella de manera cariñosa mientras ella le lanza sus zapatos desde la ventana, y él corre hacia la estación para reunirse con su esposa y su hijo, cerrando la historia con un final amable y divertido, típico del estilo de Billy Wilder.
En mi opinión, el final de The Seven Year Itch me gusta bastante. Wilder suele tener los mejores cierres y aquí no es la excepción. Aunque como película me guste menos que How to Marry a Millionaire o El príncipe y la corista, creo que su final es más efectivo: es más absurdo y “bruto”, muy al estilo de Wilder. Richard pegando al amigo de su esposa, la chica tan divertida como siempre, y el toque cómico de los zapatos lanzados por la ventana hacen que sea un cierre genial y lleno del humor característico de Wilder.
7 Don't Bother to Knock (1952)
El final de Don't Bother to Knock muestra cómo la tensión y el peligro llegan a su punto culminante cuando Nell Forbes, inestable mentalmente, amenaza con hacerse daño con una hoja de afeitar. Jed Towers logra calmarla con paciencia y empatía, evitando que ocurra una tragedia. Acto seguido, las autoridades se acercan para llevar a Nell bajo custodia y proporcionarle la ayuda necesaria. Paralelamente, la experiencia de Jed con Nell sugiere también una posible reconciliación con Lyn, su antigua novia, dejando un cierre serio y reflexivo que resuelve el conflicto principal de la película y resalta temas de comprensión y ayuda frente a la crisis mental.
En mi opinión, el final de Don't Bother to Knock es relativamente positivo para un thriller psicológico. No hay muertes y, aunque pueda parecer algo suave, encaja perfectamente con el desarrollo de los personajes. Un desenlace más trágico no habría pegado, y este final es original para la época. Además, humaniza a Nell, mostrando su enfermedad mental como algo que requiere ayuda y no como un rasgo monstruoso. Aun así, hay películas de Marilyn que tienen finales mejores, pero este es bastante acertado dentro de su género.
6 Niágara
El final de Niágara muestra el clímax de la tensión: George intenta escapar con Polly en un bote, perseguido por la policía, y finalmente cae con el bote por las cataratas, mientras Polly es rescatada a salvo. Es un cierre trágico y dramático que concluye la historia principal, centrando toda la tensión en el peligro del río y el desenlace de George.
En mi opinión, el final de Niágara es bastante bueno y cumple con la intensidad de un buen noir, aunque me resulta algo abrupto. La caída del barco depende de demasiadas coincidencias para que funcione totalmente, y creo que un enfrentamiento final entre George y Rose habría sido más impactante. La muerte de Rose antes del clímax es efectiva, pero si la hubieran dejado para el final, el desenlace habría sido aún más impresionante. En general, funciona, pero con margen de mejora.
5 River of No Return (1954)
El final de River of No Return muestra cómo Matt finalmente se enfrenta a Harry, el ex prometido de Kay, mientras Mark protege a su padre disparando a Harry por la espalda, recordando un acto heroico de Matt en el pasado. Kay, desilusionada y triste, encuentra trabajo en el salón local, y Matt la recoge para llevársela junto con Mark de regreso a su hogar. La escena final, con Kay arrojando sus zapatos de showgirl a la calle, simboliza el cierre de su antigua vida y el comienzo de una nueva etapa junto a Matt y su hijo.
En mi opinión, el final de River of No Return es bastante bueno. Se percibe de manera creíble la decepción de Kay con la persona que amaba, y la acción de Mark aporta un cierre simbólico y emocional. Marilyn ofrece una actuación excepcional como Kay triste y desencantada; su interpretación de River of No Return cantando es de lo mejor que hizo, combinando drama y musical, y el vestido que luce en esa escena añade un toque visual muy atractivo.
4 Bus Stop (1956)
El final de Bus Stop comienza cuando Bo finalmente se disculpa sinceramente con Cherie por haberla tratado mal y por haber intentado obligarla a casarse con él. Después de esto, se prepara para marcharse sin ella. Cherie entonces se acerca y le confiesa que no es la mujer ideal que él imaginaba, explicándole que ha tenido muchos novios en el pasado. Bo, por su parte, admite que no tiene experiencia con mujeres y que ella es la primera de la que realmente se ha enamorado. Comparten su primer beso sincero y Cherie se conmueve al ver que Bo ahora la respeta tal y como es. Finalmente decide irse con él a Montana, y la escena termina con Bo ofreciéndole su chaqueta para protegerla del frío y ayudándola a subir al autobús, mostrando el cambio en su actitud y sellando su reconciliación.
En mi opinión, el final de Bus Stop es bastante bueno. Marilyn muestra unas dotes dramáticas que hasta ese momento no había explotado tanto: llora, está nerviosa y realiza pequeños gestos muy metódicos y realistas, pasando después a una alegría genuina de manera coherente. Por otro lado, vemos por fin a un Bo más maduro, lo cual funciona bien dentro del desarrollo del personaje. La parte final podría parecer cursi y, sinceramente, hay pocas cosas que rechazo más que la cursilería, pero en este caso el romance funciona porque prácticamente no hemos visto nada de romance real entre Bo y Cherie durante la película. Por eso no resulta empalagoso y fluye con naturalidad. Además, se aprecia claramente cómo Bo empieza a comportarse como lo que en la época se consideraba un caballero, algo que hace que el final me guste bastante.
3 Gentlemen Prefer Blondes (1953)
El final de Gentlemen Prefer Blondes comienza después de que Dorothy se haya hecho pasar por Lorelei durante el juicio para ganar tiempo. Tras resolverse el malentendido, Lorelei se enfrenta al padre de Gus, que sigue convencido de que ella solo quiere casarse con su hijo por dinero. En esa conversación, Lorelei intenta convencerlo con su característico ingenio, defendiendo su forma de ver el mundo y demostrando que no es tan ingenua como parece. Finalmente logra persuadirlo y obtiene su aprobación para el matrimonio. La película concluye con una doble boda: Lorelei con Gus y Dorothy con Malone, donde ambas amigas celebran juntas cantando Two Little Girls from Little Rock, cerrando la historia de manera alegre y festiva.
En mi opinión, el final de Gentlemen Prefer Blondes es genial. La discusión entre Lorelei y el padre de Gus es muy divertida y nos deja una frase mítica: “I can be smart when it’s important, but most men don’t like it”. Por otro lado, la parte de la boda es más convencional, pero funciona muy bien porque celebra la unión de ambas parejas y, sobre todo, la relación entre Lorelei y Dorothy, que prácticamente son como hermanas. Que canten de nuevo Two Little Girls from Little Rock, esta vez señalando su victoria, es un cierre muy agradable y convierte el final en uno de los mejores de las películas de Marilyn.
2 The Misfits (1961)
El final de The Misfits llega después de la intensa escena del round-up de caballos salvajes. Tras capturarlos para venderlos como comida para perros, Roslyn estalla emocionalmente al ver el sufrimiento de los animales, lo que provoca un fuerte conflicto con los hombres. Perce, el más joven del grupo, muestra dudas y empatía hacia Roslyn, mientras que Guido queda cada vez más amargado y frustrado. Gay, que había estado obsesionado con capturar al gran semental, finalmente cambia de actitud y decide liberar a los caballos, soltando también al último mustang que había logrado atrapar. Después de esto el grupo se separa, y el cierre llega cuando Gay y Roslyn hablan con sinceridad sobre sus vidas y su soledad. Finalmente ambos se montan juntos en la camioneta y se alejan atravesando el desierto, dejando un final íntimo y melancólico.
En mi opinión, el final de The Misfits es muy bueno. Aunque al lado de otros dramas crudos pueda parecer relativamente suave, lo cierto es que emocionalmente es bastante potente, algo sorprendente porque la escena transmite una crudeza que en realidad no es tan extrema. Cada personaje encaja perfectamente en el desenlace: Roslyn actúa como la heroína, Perce como su ayudante, Guido adopta el papel de antagonista y Gay se convierte en el antihéroe que termina redimiéndose. El final es relativamente feliz, algo poco habitual para un drama tan áspero, y la escena final con Roslyn y Gay en la camioneta es bastante bonita. Además, teniendo en cuenta que es la última escena en el cine de Marilyn Monroe y Clark Gable, también tiene un peso histórico muy especial.
1 Con Faldas y a lo Loco
El final de Con faldas y a lo loco empieza con la huida de Joe y Jerry tras los acontecimientos con la banda de Spats Colombo. Durante este tramo, Joe besa a Sugar mientras ella comprende que Josephine y el supuesto millonario Junior son la misma persona. Ambos escapan en la lancha hacia el yate de Osgood, donde Joe confiesa su verdadera identidad y sentimientos, y Sugar lo acepta. Al mismo tiempo, Jerry revela su verdadera identidad a Osgood, y la película concluye con la icónica frase “Nobody’s perfect”.
En mi opinión, este final no solo es el mejor de todas las películas de Marilyn, sino que es directamente el mejor final de la historia del cine. Primero que nada, el fusilamiento de Spats Colombo y su banda es increíble para la época, totalmente al estilo gánster, muy Scarface o Goodfellas dentro de una comedia; desde la creación del código Hays hasta Bonnie and Clyde no se había visto ese nivel de violencia a tiros en una película. Además, Sugar Kane cantando I’m Through With Love es desgarrador, mostrando una de las mejores actuaciones dramáticas de Marilyn, y el final entre Jerry y Osgood es simplemente el momento más divertido de la historia del cine. Perfecto.











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