¿Es River of No Return una copia de The African Queen?
Hoy he visto The African Queen, una película clásica de 1951 dirigida por John Huston y protagonizada por Humphrey Bogart y Katharine Hepburn, y al verla he notado similitudes muy evidentes con River of No Return. Esto me ha sorprendido y, en cierto modo, me ha decepcionado… no tanto con The African Queen, sino con River of No Return, ya que esta última se estrenó después y, además, la primera fue un gran éxito. En este artículo quiero analizar exactamente qué elementos tienen en común ambas películas y cómo esta comparación ha cambiado mi percepción de River of No Return. Habrá spoilers.
The African Queen es una película de aventuras de 1951 dirigida por John Huston y protagonizada por Humphrey Bogart y Katharine Hepburn. Está ambientada en el África Oriental alemana al comienzo de la Primera Guerra Mundial y sigue a Charlie Allnut, un barquero canadiense áspero y bebedor, y a Rose Sayer, una misionera británica rígida y religiosa, después de que la misión de ella sea destruida por las tropas alemanas y ambos se vean obligados a huir río abajo en la destartalada embarcación llamada African Queen. La historia está basada en la novela de C. S. Forester de 1935 y la película terminó siendo un gran éxito. Su contexto es el de una aventura romántica clásica de Hollywood, pero con una pareja muy poco convencional, precisamente ahí está parte de su encanto. La película mezcla supervivencia, comedia de choque entre caracteres y guerra colonial, con el río y la naturaleza funcionando casi como otro personaje más. Esa combinación de “pareja enfrentada + peligro exterior + viaje fluvial” es la que la convirtió en una referencia del cine clásico.
River of No Return es un western musical de 1954 ambientado en 1875, en plena fiebre del oro en el noroeste de Estados Unidos. La historia sigue a Matt Calder, un hombre duro y reservado que llega a un asentamiento minero tras salir de prisión para reencontrarse con su hijo Mark, a Kay, una cantante de saloon que ha estado cuidando al niño, y a Harry Weston, un jugador oportunista que viaja con ella. Cuando Weston traiciona a Matt robándole el caballo y el rifle, los personajes quedan obligados a emprender juntos un peligroso viaje río abajo, donde la naturaleza, los rápidos, la falta de recursos y los ataques externos convierten la travesía en una lucha constante por sobrevivir, al mismo tiempo que las relaciones entre ellos van cambiando. La película fue una producción de 20th Century-Fox dirigida por Otto Preminger y concebida como un gran espectáculo de estudio, aprovechando el CinemaScope y el carisma de Marilyn Monroe como uno de sus principales atractivos. Rodada en localizaciones naturales de Canadá, la película busca convertir el río y el paisaje en un elemento central de la experiencia, reforzando ese carácter de aventura visual y de supervivencia típica del western de estudio de los años 50.
The African Queen y River of No Return son dos películas muy parecidas en cuanto a estructura general. Ambas se construyen alrededor de un río peligroso que funciona como escenario principal y motor de la historia. En las dos hay escenas muy similares de rápidos y aguas violentas que afectan físicamente a los protagonistas, convirtiendo el viaje en una experiencia constante de supervivencia. También comparten una pareja central formada por un hombre y una mujer relativamente capaces de sobrevivir en entornos hostiles, cuya relación empieza siendo tensa o distante y acaba evolucionando hacia algo mucho más cercano. Aunque en The African Queen el romance es mucho más explícito, mientras que en River of No Return queda más sugerido, en ambas se percibe claramente esa transformación emocional. Otro punto clave es la presencia de un enemigo externo. En The African Queen son los soldados alemanes, mientras que en River of No Return son los indios, pero en ambos casos cumplen funciones muy similares: atacan a los protagonistas durante el viaje en el río, generan tensión constante y forman parte de los obstáculos físicos de la travesía. Incluso hay un paralelismo muy llamativo en la destrucción del hogar de uno de los protagonistas: en The African Queen la aldea de Rose es destruida, y en River of No Return la casa de Matt es arrasada. Este tipo de coincidencias no son detalles menores, sino piezas importantes dentro de la estructura narrativa.
Aun así, no son copias exactas y también existen diferencias claras. La más evidente es el envoltorio: The African Queen se desarrolla en la jungla africana durante la Primera Guerra Mundial, mientras que River of No Return adopta el formato de western en el Estados Unidos de 1875 (aunque rodado en Canadá). Además, River of No Return introduce la figura del niño Mark, lo que desplaza el foco hacia una dinámica más familiar, mientras que The African Queen es más claramente una historia romántica. También cambia el tono: la primera mezcla aventura y comedia con momentos dramáticos, mientras que la segunda es más claramente dramática y contenida. Incluso sus finales difieren bastante: en The African Queen el objetivo es destruir un barco alemán, mientras que en River of No Return la meta es llegar a la ciudad donde se encuentra Harry Weston y enfrentarlo directamente. En definitiva, no son copias, pero las similitudes son demasiado marcadas como para ignorarlas.
La primera vez que vi todas las películas de Marilyn, River of No Return me encantó. En aquel momento era mi cuarta favorita, casi en el borde superior de mi ranking. Pero desde entonces he cambiado bastante. Cuando la vi por primera vez apenas había explorado el cine clásico y, en general, venía mucho más del mundo de los blockbusters modernos. Eso hacía que las aventuras me atrajeran muchísimo, mientras que el drama no era realmente un género que me interesara. Por eso River of No Return me impactó tanto al principio, mientras que The Misfits, por ejemplo, no me dijo lo mismo. Con el tiempo mi gusto ha evolucionado de forma bastante clara. Las aventuras siguen gustándome, pero un poco menos que antes, mientras que el drama ahora me interesa mucho más. Eso ha hecho que River of No Return haya ido bajando en mi ranking de películas de Marilyn: de ese cuarto puesto inicial pasó a séptimo. En cambio The Misfits, que en su momento estaba novena, ha escalado hasta convertirse en mi tercera favorita. Sin embargo, la comparación con The African Queen ha cambiado aún más la percepción. Aunque River of No Return no es una copia directa, las similitudes estructurales son demasiado importantes como para ignorarlas.
Esto me ha hecho replantear también el contexto de la propia producción. Entiendo mejor la posición de Marilyn y de Otto Preminger, que no estaban especialmente convencidos con el proyecto y lo hicieron más como un compromiso con Fox. Es muy probable que vieran The African Queen y notaran claramente lo cercana que era su estructura. Por eso, River of No Return deja de parecerme una obra especialmente original: sigue siendo una película de aventuras competente, visualmente preciosa y con buenas interpretaciones, pero ya no es solo “una aventura más”, sino una que recicla una base muy reconocible del cine de la época. Aun así, no la considero una mala película, ni mucho menos. Incluso creo que en algunos aspectos puede ser mejor que The African Queen, y tiene elementos propios bastante interesantes. Pero ya no me parece justo colocarla tan arriba si gran parte de su estructura está tan claramente emparentada con una de las aventuras más populares del periodo. Por eso ha bajado en mi ranking: de ese séptimo puesto inicial ahora pasa a la décima posición. Y, aun así, el cambio no es tan drástico como parece. Las películas que van del séptimo al décimo puesto —The Prince and the Showgirl, The Seven Year Itch, Don’t Bother to Knock y River of No Return— están todas prácticamente al mismo nivel para mí. Solo cambia el orden: antes River of No Return era la mejor de ese grupo, ahora es la última… aunque por una diferencia mínima.
Todo lo que he explicado aquí es simplemente mi opinión. River of No Return no suele estar entre las películas más queridas o destacadas de Marilyn, y durante mucho tiempo yo mismo la consideré su película más infravalorada. Sin embargo, con el tiempo he cambiado de opinión. Ahora diría que las películas más infravaloradas dentro de su filmografía son Bus Stop y How to Marry a Millionaire. Aun así, entiendo perfectamente que haya gente que adore River of No Return, y lo respeto completamente. No quiero que todo lo que he dicho en este artículo condicione a nadie o haga que se rechace la película automáticamente. Yo mismo sigo disfrutándola, sigue teniendo cosas que me gustan mucho, pero también creo que es justo reconocer que no es una obra especialmente original en su estructura, y eso es algo que, al menos para mí, ha cambiado bastante cómo la valoro.



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